Relatos de Lockhaven

Lluvia implacable

Gwendolyn pide a la patrulla de Thom que escolte a una joven guardia hasta Spucetruck... a través de la tormenta.

Otoño 1151

La Matriarca de Lockhaven, Gwendolyn, convoca a la patrulla de Thom para una misión. Les presenta a Elaine, una joven ratona de pelaje negro. Elaine es una talentosa científica y doctora, ya ha encontrado una combinación de plantas que podría hacer que el famoso Elixir de Sprucetuck tuviese una mayor duración. Sin embargo, una fuerte tormenta otoñal asedia los territorios, y la patrulla debe asegurarse de que Elaine llegue a tiempo.

Elaine comienza a recolectar las hierbas que necesita del jardín, con la ayuda de Kyle, que queda bastante sorprendido con el gusto de la científica por explorar el mundo y viajar por la espesura. Mientras Nathaniel se aprovisiona de vendas y medicinas, Thom observa las nubes por la ventana. “Esto es solo el principio,” dice el veterano, con la voz cansada. “Nevará.”

El grupo se pone en marcha cuanto antes. La lluvia torrencial y el frío golpeaban a los ratones con violencia. El agua creaba riadas que impedían el paso a los ratones, la lluvia les empapaba, el viento impedía sus pasos. Pero seguían avanzando, aun sin fuerzas.

Thom comenzó a sentirse febril, pero apretó los dientes y avanzó. Gwendolyn contaba con ellos. En ese momento, Elaine cayó al suelo, inconsciente. Había avanzado más allá de lo que su cuerpo le permitía sin emitir un quejido, pero su resistencia tenía un límite. El grupo encontró una pequeña caverna y decidió refugiarse allí. Pero Kyle, intuyendo que algo se ls había olvidado, giró la cabeza, para ver como una ardilla había tomado el macuto en el que Elaine llevaba sus hierbas.

Thom y Kyle se lanzaron a perseguir a la ardilla, mientras que Nathaniel atendía a la joven. A pesar de la velocidad de la ardilla y la lluvia inclemente, consiguieron acosarla y rodearla hasta que, viendose atrapada, dejó caer las hierbas y huyó. Kyle estaba furioso. ¿Como había podido olvidar algo tan importante?

Entre tanto, la joven deliraba por la fiebre. ·”Medianoche… Medianoche…” escuchó el joven curandero mientras la atendía. ¿Acaso no era ese el armero de Lockhaven?

La muchacha estaba desvanecida. La patrulla llegó al fin a Sprucetuck donde el gobernador les recibió y dejó a la joven bajo los cuidados de sus curanderos. Pero ¿Serían suficientes? La enfermedad de Elaine no la permitía desarrollar el nuevo compuesto para la nueva tanda de Elixir, por lo que Nathaniel se ofreció a ayudarles. Mientras tanto, Thom seguía afectado por las fiebres.

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greatkithain

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