Carta Septima

Primavera 1152

Queridos padre y madre,

otro invierno se ha marchado y aunque lejos en la distancia, habéis estado en mi corazón calentado los fríos días y noches. Con la llegada de los primeros rayos de sol primaveral, la guardia comienza a trabajar duro y no perdemos ni un momento en salir a diferentes misiones. Yo en particular estoy contento con ello, a pesar de las comodidades y el ambiente cálido y amigable de Lockhaven, ansío salir de esos muros que me ahogan y sentir el frío viento en mi cara. Sí, los ratones nos estamos acomodando y eso no hace perder nuestra naturaleza pero la Guardia no se dará cuenta hasta que sea demasiado tarde. Al menos pude disfrutar de la compañía de muchos de mis amigos y de aprender de ratones mucho más sabios que yo hasta que fui reclamado por Thom

Una vez reunida la patrulla de Thom, Gwendolyn ha asignado a nuestro líder una misión. Por lo visto, sigue habiendo saqueos a mercaderes a pesar de lo ocurrido con James, quien por lo que sé, vive feliz en Grasslake. Los comerciantes de Whitepine han preparado una caravana hacia Sprucetuck con mercancías entre las que se encuentran ingredientes necesarios para mantener la frontera del olor, y han solicitado ayuda a la Guardia para que escolten la caravana ante la amenaza de saqueos cerca de Sprucetuck.

Tras lo ocurrido en lo que os narre en la anterior carta, ansiaba algo así para demostrar a Thom que puedo sustituirle como líder de patrulla si algún día llegara a faltar. Aunque Thom sigue siendo una roca y el líder en quien confiamos nuestra vida sin dudarlo, es cierto que últimamente se le ve más triste, más cansado de espíritu y de cuerpo, y quiero que este tranquilo sabiendo que su legado y sus enseñanzas permanecen para que no se arriesgue demasiado por protegernos ahora que no es el de antaño.

Antes de marchamos hacia Whitepine, Thom nos anunció la llegada de una tormenta y paró por el almacén para conseguirnos a Nathaniel, Sloan y a mi unas capas de viaje para protegernos del tiempo. ¿Veis lo que os decía de Thom el generoso y de como se preocupa por nosotros? No puedo mas que agradecer a Gwendolyn la oportunidad que me dio de cambiar de patrulla y tener a Thom como jefe y no a Jeremiah.

En el viaje, Nathaniel buscaba el camino más idóneo para evitar la tormenta pero no conseguimos escapar de su rápido paso alcanzándonos de lleno y dejándonos totalmente empapados. Agotados al avanzar sin descanso, nos perdemos cerca de Whitepine llegando a contemplar la inmensidad del mar pero un ruido nos sobresalta, las toses de Thom anuncian que se encuentra enfermo y preocupados por él, buscamos refugio.

Encontramos una cabaña cerca de la orilla del mar aparentemente abandonada y Thom mandó a Sloan a investigar mientras Nathaniel recogia leña y yo buscaba comida con la que recuperarnos. Sloan encontró la llave de la puerta y alerta, confiada como es ella, revisó la cabaña confirmando que estaba vacía y podía servirnos como refugio de la persistente lluvia. Dentro de la cabaña encontramos varios ganchos para la pesca y un poco de pescado conservado en sal que podíamos comer. Dejamos a un casi inconsciente Thom descansar en el único jergón de la cabaña, encendimos un fuego para calentarnos y los mande dormir mientras yo hacia guardia preocupado pero a la vez seguro de mi responsabilidad de dirigir al grupo y de hacerlos llegar seguros a Whitepine mientras Thom estuviera inoperante.

Vigilando mi guardia por la ventana escuché unos ruidos secos y con la escasa luz, me parecío ver algo sorprendente ¡piedras que se mueven! Sorprendido al ser algo que nunca había contemplado ni llegado a oír, intente afinar más la vista por la diminuta ventana pero sólo llegaba a ver unas figuras grandes de piedra que se movían hacia la cabaña de un modo lento pero amenazador. Para no molestar el descanso de todos mis compañeros y seguro como estaba de que todo se debía a una alucinación debido al cansancio, desperté únicamente a Nathaniel para contarle lo que había visto. Este me tomó por loco al relatarle lo que había visto pero tras un rato ambos contemplando las figuras cuando estaban más cercanas de la cabaña, comprendí lo que ocurría: ¡cangrejos!.

Tras maldecir mi lenta cabeza, desperté a Sloan y apagamos el fuego para ver si eramos capaces de aguantar cobijados en la cabaña hasta que los cangrejos se marcharan de ahí si no encontraban nada que llevarse a la boca. Pero no contaba con la fragilidad de la cabaña que no tardó en mostrarse débil ante las fuertes tenazas de los cangrejos. El ruido de las vigas desplomándose despertaron a Thom, quien nos ordenó abandonar rápidamente la cabaña en dirección opuesta a la orilla. Sloan y yo cargamos a hombros a Thom mientras Nathaniel nos indicaba por donde evitar a los cangrejos distrayéndoles valientemente. Conseguimos alejarnos lo suficiente comprobando que los lentos depredadores quedaban atrás rindiéndose en la persecución.

Mi enfado por fallar en momentos claves a mi grupo, me confundía al buscar la ruta por donde seguir nuestro camino a Whitepine lo cual me hacía enfadarme aún más por mi propia ineptitud… por lo que les tuve dando vueltas un buen rato ¡menudo explorador estoy hecho! Si no encuentro un simple camino, ¿como voy a ser capaz de guiarlos como Thom?

Por fin y gracias a Sloan, quien es una fantástica exploradora y que me recuerda a mi a mis años jóvenes, conseguimos llegar a Whitepine donde nos reciben agradecidos los mercaderes, quienes nos esperaban el día anterior. Nos cuentan sus miedos acerca de los refugiados y los saqueos a pesar de asegurarles que no tienen de que preocuparse. En concreto recordaba a uno de los mercaderes de cuando estuve en Sprucetuck y nos dice de no empezar la marcha hasta que estemos totalmente recuperados, por lo que nos quedamos en Whitepine para recuperarnos.

Allí, los sanadores curan a Thom y Nathaniel aprovechaba para organizar la caravana en previsión de problemas. Yo hablo con el gobernador Gobernador Windmor de esta ciudad para formalizar un acuerdo de ayuda entre Lockhaven y Whitepine similar al hecho con Sprucetuck. Ellos nos suministran comida y bienes a cambio de nuestra ayuda y seguridad. Sloan, asustada por el encuentro con los cangrejos, decidió aprender más sobre estos animales para futuros encuentros y por casualidad vi que entregaba una carta al mensajero hacia Lockhaven diciéndole que le fuera entregada a Medianoche. Desconozco su contenido pero supongo que sería para agradecer su viaje acompañándola hasta entregárnosla y formar parte de nuestra patrulla.

Aprovechando la recuperación de Thom, hablé con él sobre Sloan y le pedí que le concediera la capa puesto que se la ha ganado con creces en el tiempo que ha estado con nosotros y le recriminé que era demasiado protector con ella. Thom esta agotando el plazo limite de los dos años porque no está convencido del todo de que Sloan pueda ser una buena guardia ratona. A Thom no le gusta la soberbia de la ratona, pero no se da cuenta de que todos hemos sido pie tiernos alguna vez así como orgullosos y que tan solo le hace falta madurar, pero veo que no hay cosa que más desea Sloan que servir a la guardia y cumplir el juramento aún arriesgando su propia vida. Al final y con Nathaniel apoyándome, conseguimos que Thom hablara con ella para agradecerle sus servicios y comunicarle que intercedería ante Gwendolynen este próximo invierno para que concederle la capa.

Agotando el tiempo que nos quedaba antes de que partiera la caravana, aproveche para enseñar a Nathaniel los rudimentos de la exploración y así calmar un poco mis ánimos al fallar nuevamente en mis objetivos.

Vuestro hijo que os quiere,

Kyle

Carta Septima

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