Primera Entrada

Invierno, 1151

“Se acerca el frío invierno y la impaciencia me puede, se apodera de mí, tal vez por mi juventud o mi supuesta inexperiencia.

Mi maestro Thom aun no confía en mis aptitudes, piensa que no podré con la carga de portar una responsabilidad como es pertenecer a la guardia, duda de mí, y eso me duele, roza mi orgullo y lo rasga como un cuchillo caliente derrite el queso.

Pienso la carta de recomendación de Medianoche no fue suficiente para que se diera cuenta de que mi convicción por convertirme en un defensor de los ideales que persigo desde que tengo uso de razón, es tal que lo dejaría todo con tal de conseguirlo. No quiero prejuzgar su pronta decisión, y creo que es debida a su carácter demasiado protector, pero se equivoca y se lo demostraré. Espero que cambie de opinión y lo haga pronto, deseo tener mi capa antes de la llegada del siguiente solsticio.

Por ello escribo mis memorias, para dejar constancia y ser un ejemplo de cualquier otro ratón que quiera seguir mis pasos…

Comenzaré relatando nuestra última aventura. Después de mí último trabajo guiando a los refugiados a Grasslake, donde les conseguimos trabajo, tras encontramos de nuevo Kyle, Thom y yo nos pusimos de nuevo rumbo a Sprucetuck.

Unas horas después de comenzar nuestra marcha nos encontramos con una desagradable visión, un ratón malherido, tendido en el suelo a la orilla del rio. Nos acercamos para intentar ayudarle, en un principio se mostró hostil, hasta que se percató de mi presencia, cual fue mi sorpresa que no era otro que mi amigo Lester, me alegré al verle pero me preocupé por encontrarle en ese estado. Poco le faltó para dejar este mundo.

Después de preparar un hogar para intentar secar su húmedo pelaje, le preguntamos que le había ocurrido para acabar de ese modo, Lester nos contó que se cayó de la balsa en la que viajaba a la deriva por el rio con otros miembros de la guardia, decidimos dejar a Lester descansando y reponiéndose y partir rápido para intentar ayudar a su patrulla, él no quería que le dejaramos allí, quería venir con nosotros, pero siendo sincera, creo que no habría sido sino un lastre para nosotros y que su vida habría peligrado. Thom le ordenó que se quedara junto al fuego recuperando su salud, y en cuanto se encontrase bien partiera para reecontrarse con nosotros. A regañadientes acató las ordenes del maestro.

La rivalidad siempre ha estado presente entre Lester y yo, desde que eramos pequeños ratoncillos correteando entre las hojas de los árboles, compitiendo por quien corría más, quien se escondía mejor… Pero esa rivalidad acrecentó nuestra amistad, pasabamos mucho tiempo juntos. Actualmente tenemos una especie competeción, por ver quien logra entrar primero a la guardia, pero para ninguno es un juego es más convertir nuestro sueño en realidad.

Perdonad este inciso, vuelvo con la persecución. Sin dudar nos dirigimos siguiendo la corriente intentando atajar para dar con la patrulla que iba en la balsa lo antes posible. Corrimos, saltamos, atravesamos pequeños riachuelos y nos empapamos, hacía mucho frío, y esa fue la causa por la que mis compañeros enfermaron.

Pero dimos con ellos, lo logramos, pero aun no podíamos cantar victoria, había que atraerles lo más rápido posible a la orilla. Una enorme sombra se dibujaba en el agua y se acercaba a la balsa a gran velocidad. El río se convertía en cascada unos metros más adelante y había que pensar rápido, avisamos a los de la balsa que habíamos acudido en su ayuda, su lider, Jeremiah, nos lanzó una cuerda que asió Thom con todas sus fuerzas, que no eran demasiadas, puesto que la persecución hizo mella en su salud, le ayudamos, Kyle y yo, clavamos una espada en el suelo, como sugerí a mis compatriotas y atamos la cuerda al pomo para ayudarnos a mantenerles en su sitio mientras les atraíamos hacia el lado de la orilla en el que nos encontrabamos. A punto estuvo Jeremiah de cortar la cuerda puesto que la fuerza de la corriente era tal que nos precipiba a nosotros al rio. En ese momento apareció Lester, nos siguió al poco de partir nosotros, no hizo mucho caso de las ordenes de Thom, pero gracias a su ayuda pudimos aproximar la balsa. Saltaron de la balsa rápidamente, menos mal, porque una serpiente de agua salto hacia la balsa hundiéndola.

Les salvamos, sí, y eso es lo que importa. Fuí testigo la rencilla que Kyle tenía con el lider de la otra patrulla, una historia del pasado. Decidimos montar un campamento, para reponernos del esfuerzo, se me ocurrió la maravillosa idea de preparar una revitalizante sopa que me enseñó a preparar mi tía Gimena, para combatir el resfriado, y parece que funcionó. Kyle me ayudó a buscar los ingredientes necesarios, pero creo que el merito fue mío. Y así concluyó esta hazaña, la segunda dentro de mi patrulla, pero un pasito adelante para lograr mis objetivos cercanos.”

Sloan.

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